lunes, 4 de abril de 2016

La luz como broche final en un proyecto de decoración


La iluminación de las diferentes estancias de la residencia lúcida emoción y pone en marcha nuestros sentidos. Es una forma de comprender la casa, de gozarla y sentirla.

Luz y espacio: una relación inseparable


“Para el fenómeno de la luz son precisos 3 elementos: una fuente de luz, un objeto y un observador. Si en esta ecuación falta uno de estos elementos, este principio no se cumple, desaparece. Ante esto es simple comprender que no hay espacio sin luz y no hay luz sin espacio”, asevera Juan Antonio Ibáñez de Gaudir Iluminación (gaudir.es).

La gramática de la luz


Para interpretar los estímulos, sensaciones y conmuevas que provoca la iluminación, se establecen 3 pautas: luz para poder ver, para mirar y para contemplar. El equilibrio de las 3 es afín a una composición musical, donde cada instrumento se presenta armoniosamente. “La luz para poder ver es la general, que se distribuye, generalmente, uniformemente. La luz para mirar es la que determina órdenes, resalta zonas y tiene la capacidad de crear un alegato escenográfico. Acentúa, modela, dirige la mirada del observador y nos ayuda a interpretar el espacio. Y, por último, la luz para contemplar. La más artística, no tienen ningún fin específico, su poder se encuentra en provocar conmuevas. Es aquella que convierte un entorno, la luz de una candela en un restorán romántico, por ejemplo”, explican desde Gaudir Iluminación.

Dime la estancia y te afirmaré su iluminación


Está claro, no precisamos exactamente la misma luz en la cocina que en el momento en que nos sentamos de noche en el salón, leemos en cama o bien nos maquillamos en el baño. Al paso que en la cocina, un espacio activo y práctico, precisamos una luz que sea uniforme y no genere sombras, cercana a la natural; en el salón debemos dotarla de un carácter diferente, capaz de crear atmosferas distinguidas que acompañen al interiorismo, los materiales y las texturas. De este modo, una luz incrustada en el falso techo convive con lámparas ornamentales, suspendidas o bien de sobremesa. La domótica aplicada a la iluminación es un valor añadido en esta sala, en tanto que nos deja crear nuestras escenas de luz. Por su lado, en el cuarto baño hay que decantarse por una luz dirigida cara nuestro semblante en la zona de los lavamanos (evocando la imagen de los camerinos). La seguridad asimismo es clave en este entorno.

Lámparas que reinterpretan la belleza


Y la hacen suya. Ciertos modelos son verdaderas estatuas, piezas que charlan pues sí y adquieren el estrellato de las estancias. El papel de las luminarias actuales ya no es solo práctico, que obviamente es su razón de ser, sino va más allí y encierra belleza y originalidad. Modernas, con color y formas exclusivas, la tendencia apuesta por diseños futuristas y rompedores, tradicionales con reminiscencias de siglos pasados o bien con un marcado carácter industrial que desnuda la lámpara y apuesta por el metal.

En este cosmos de luz, no se puede olvidar a los LEDS, como unos ejemplos de un empleo de la energía racional, haciendo un consumo eficaz. Esta tecnología hace suya la regla ‘menos es más’: menos consumo, más eficacia, menos tamaño, más aplicaciones…





Es el broche final de todo proyecto de decoración interior. Capaz de convertir los espacios y entregar visibilidad a los entornos, tiene, además de esto, la capacidad de conmovernos. Nos rendimos frente al poder de la iluminación.